Nueva parada: Jakarta

Nuevamente en otro aeropuerto, esta vez ya en Indonesia, en Jakarta. Larga espera para hacer migraciones, tuve que retirar las valijas, y ahora 3 horas y media hasta que abran el check-in y otras 3 horitas para el vuelo. Un viaje eterno, pero no estoy tan cansado como creía. Por ahora no me pegó el tema del jet lag, veremos cuando llegue a destino y transcurran un par de días.

La gente de acá es buena onda, siempre quieren empezar una conversación, quieren saber de dónde venís, por qué, qué haces de tu vida, etc… hasta ahora vi mucha gente de Australia, Nueva Zelanda y Rusia (o eso creo yo). De la gente que conocí en Dubai, el colombiano se iba para Moscú, las brasileras a Hong Kong y una pareja argentina se quedaba dos días y después se iba para Bangkok.

Todo cerrado en el aeropuerto. Lo único abierto es un puestito de Dunkin Donuts así que me compro algo para comer y a esperar. Muchas personas durmiendo en los asientos, hay que ser hábil y encontrar un lugar antes de que se ocupen todos. Los minutos transcurren y yo leo, escribo, bajo fotos, juego con el celular, ya no sé que más hacer. De a poco van apareciendo las personas que atienden en el mostrador de Garuda Indonesia, pero se toman su tiempo para poner todo en orden y abrir al público.

Finalmente, lo que yo creía como oficinas para el check-in eran boleterías y yo debía ir directamente al sector de puertas de embarque (este aeropuerto es diferente, primero pasas las valijas por el escáner y de ahí pasas a una zona para hacer el check-in). Igual aprovecho para comprar el ticket que me faltaba de avión Bali – Yogyakarta para mi regreso.

Paso los escáneres, voy al mostrador para hacer el check-in. Primera interrupción: tengo que ponerle a todas mis valijas una especie de cinta como un seguro para que no te la abran. Por suerte es gratis. Vuelvo al mostrador, segunda interrupción: tengo que pagar una tasa de 40.000 rupias (un poco más de 4 dólares). No se por qué, y por el poco ingles de la que atendía, decido pagarlos y olvidarme del tema, así que otra vez a buscar dónde es la caja para pagar y volver otra vez ahora sí, a finalizar mi check-in.

Sigo mi camino hacia la puerta de embarque, que es una especie de gran sala de espera con internet, dividida en dos para que pueda esperar gente de dos vuelos diferentes. Falta media hora y nadie anuncia mi vuelo. Pregunto y me dicen que ahora cambiaron la puerta, ya no es más la 2, ahora es la 4. Suerte que pregunte, porque no hay carteles que indiquen los vuelos con sus respectivas puertas. Voy a la otra puerta, y me dicen que es ahí, pero todavía no figuraba en ninguna de las dos áreas de la sala. Siguen pasando los minutos y nada, pregunto tres veces por las dudas y me confirman que es esta. Al fin cuando faltaban 10 minutos para la supuesta salida del avión, lo anunciaron y pudimos embarcar.

En menos de una hora vamos a estar finalmente en Yogyakarta, mi destino final. No estoy cansado pero quiero llegar. Ya es de día así que desde el avión se pueden ver pueblos y de fondo montañas (algún volcán, quizás). Puedo ver el mar también, y supongo que si me cruzara y mirara por la otra ventana también vería mar. Estoy ansioso, quiero saber que me espera en Yogyakarta!

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