Volviendo a volar

Primero que nada, pido disculpas por la tardanza para publicar el segundo post. Fue bastante difícil conseguir WiFi en Indonesia, pero ya lo logré así que próximamente voy a estar publicando sobre el viaje. Ahora vuelvo unos días para atrás, al día de mi partida, espero que les guste!

 

Finalmente estamos en camino. Todas esas sensaciones que fueron apareciendo a lo largo de la semana se desvanecieron. Estoy muy feliz por el viaje y no veo la hora de llegar a destino.

El pisar nuevamente un aeropuerto, ver gente de diferentes nacionalidades juntas, caminar viendo los aviones por los gigantes vidrios, o hasta atravesar el free-shop, son cosas que hicieron que apareciera esa sonrisa permanente, medio tonta, pero totalmente verdadera.

Comienza el viaje. Y voy a empezar con una recomendación: agreguen “volar por Emirates” a su lista de cosas para hacer antes de morir. Próximamente le voy a dedicar un post con todos los detalles, pero con solo el primer paso adentro de uno de estos aviones te das cuenta por qué es la mejor aerolínea del mundo. Y lo bueno es que no hay que irse lejos para probar un avión de estos: el vuelo Buenos Aires – Dubai hace una parada técnica en Río de Janeiro, y en mi caso hasta Brasil el avión voló casi vacío.

En la parada subió bastante gente, pero no se llego a llenar tampoco. El avión que realiza este recorrido es un B777-300ER. Para clase económica, los asientos se dividen en 3-4-3. Elegí ventanilla para poder sacar fotos / filmar y por suerte en el del medio no había nadie así que viajamos realmente cómodos.

Algo para tener en cuenta y que no todos saben. Si viajas por Emirates, y tenés que hacer una escala en Dubai por entre 8 y 24 horas, la aerolínea se hace cargo de reservarte un hotel y darte una visa temporal para que no te tengas que quedar en el aeropuerto. Esto me enteré un par de días antes de viajar por meterme e investigar la página de Emirates, así que les recomiendo que siempre se den una pasada por las páginas de las aerolíneas y aeropuertos, ya que hay cosas que no te imaginas que existen, y simplemente te lo perdés por no pedirlo. Pueden encontrar esto que les digo haciendo click acá.

Tengo ganas de llegar, quiero encontrarme con esa otra realidad, vivirla, sentirla. Por lo pronto me conformo con ver el mundo desde el cielo y aguardar mi llegada y corta visita a la ciudad de las islas artificiales y los jeques millonarios.

En el próximo post les cuento cómo terminaron esas 12 horas de estadía en Dubai!!

Deja un comentario